Después de una maravillosa travesía por el valle del río Baker, ingresé nuevamente a la Argentina en busca del Chalten. Esperaba además llegar a El Calafate y al fascinante Glaciar Perito Moreno. Me encontraba en la anhelada Patagonia feliz de transitar esta bella región del sur de América.

VILLA O’HIGGINS ES EL FIN DE LA CARRETERA AUSTRAL Y PUERTA DE ENTRADA A LOS GLACIARES DEL CAMPO HIELO SUR.  ALLÍ LLEGAN CIENTÍFICOS, EXPEDICIONARIOS Y AVENTUREROS DE TODO EL MUNDO EN BUSCA DE DEVELAR LOS SECRETOS DE ESTA, LA ÚLTIMA FRONTERA, PATAGONIA.

Primero hagamos un breve repaso antes de continuar, recordarán que en noviembre estaba en Santiago de Chile. Luego fui a Concepción invitado por un grupo de jóvenes a los que les compartí algunas de las experiencias del revelador viaje. También pasé por Lipimávida y otras ciudades costaneras, a través de sinuosas carreteras secundarias a orillas del océano pacifico.

patagoniaUn acompañante a la hora del almuerzo a borde de carretera

Era la Primavera y cada camino y pequeño campo o chacra estaba lleno de color. Flores de todos los colores alegraban a las abejas y abejorros mientras empapaban sus paticas de polen y dulces aromas. El aguilucho revoloteaba alrededor del pícaro ratoncito silvestre y la gaviota con su fácil vuelo surcaba las playas aún solitarias y frías. El felino entre las altas ramas sigiloso esperaba a su presa. Todo era armónico.

Finalmente, llegué a Carahue y vía Temuco fui a Cunco y Melipeuco con el fin de recorrer los alrededores y el Parque Nacional Conguillio. El clima no fue mi aliado, llovió varios días, así que por el Paso Icalma, dejaba atrás la región de la Araucanía. Allí iniciaba uno de los tramos más bellos e imponentes de este pedaleo interior, continental, universal. Regresaba de nuevo a la famosa Ruta 40 !

patagoniaVolcán Villa Rica | Chile

La majestuosidad del Lago Aluminé presagiaba grandes momentos en estos paisajes lacustres, si amigos la Patagonia y su magia. Las bellas y blancas montañas de los andes aparecían de nuevo y por cientos de kilómetros. Noté como nuestra tierra se transforma lentamente a través de los milenios, en ciclos casi imperceptibles para nuestra efímera vida.

El Río Aluminé tiene un caudal torrentoso y propicio para la práctica del rafting, kayak, o el canotaje, y otros deportes. Gente de todo el mundo llega en busca de la adrenalina y la emoción que les ofrece este lugar.

cicloturismo argentina lago aluminéÉxtasis en el Lago Aluminé | Argentina

En esta parte de la Patagonia, los normes lagos cordilleranos formados hace más de 10.000 años invitan y motivan a la comunión con la naturaleza, a la simple contemplación. Por otro lado, son varias las áreas protegidas donde pumas, zorros, guiñas y hermosas aves pueden vivir tranquilamente, si amigos la patagonia es la tierra prometida.

En un abrir y cerrar de ojos me encontré acampando día a día en medio de la famosa Ruta de los 7 Lagos, bosques de arrayanes, robles, araucarias y milenarios alerces. Entre San Carlos de Bariloche y Esquel disfruté de la compañía de gentes de todo el mundo que en esta época recorren estas paradisíacas tierras.  El cambio de año llegó con eclipse incluido y el solsticio de invierno nos anunció el inicio del verano.

Alister y Anna, Sebastian, Ulf y Xenia, Martin, Roger, Coralie, Feliciano, el famoso Roca Dura, Hugh y Pauline, y muchos otros, son mis compañeros de ruta. Hoy es una despedida y mañana un nuevo encuentro, hoy solitario, feliz, reflexivo y mañana alegremente acompañado. Así como yo, estos gentiles bicionarios de la vida están en estas tierras viviendo intensamente, pedaleando su interior, explorando y buscando respuestas.

cicloturismo argentina encuentro de cicloviajerosEsperando el barco en el paso Candelario Mancilla, Lago del Desierto | Argentina

Crucé de nuevo a Chile vía Futaleufú, pedaleé hasta Villa Santa Lucia, donde ingresé a la carretera más famosa de este país, La Carretera Austral. No tengo palabras suficientes para describir la belleza de los lugares por la que esta increíble vía te lleva. El poderoso río Palena, infinidad de ventisqueros, el Parque Nacional Queulat, el Campo de Hielo Norte y sus encantados bosques aledaños, Cerro Castillo, el magno Lago General Carrera.

Sólo tú das cuenta de cómo el universo te consiente y todo cuanto en esta experiencia de vivir obtienes es prodigioso regalo que la vida entrega generosamente a quien por ella todo lo apuesta.

patagoniaRuta de los 7 Lagos | Argentina

Más adelante, vendrían momentos que marcarían el rumbo de este viaje al interior. Mientras caminaba en los senderos del Fitz Roy, recordaba la importancia que algunas cumbres o lugares de este nuestro planeta tenían y tienen para las culturas antiguas de América y el mundo. A ellas se les reverenciaba con asombro o temor y con actitud humilde se les acercaban en busca de respuestas… salí de allí pensativo e inquieto.

Mientras despedía al Chalten en una mañana soleada y con una vista inigualable de la gran montaña, con viento a favor es decir en la espalda y empujando, un par de bandadas de cóndores. A no más de 20 metros, ellos buscaban en fácil vuelo esas alturas, inigualable instante, era de nuevo el Rey de los Andes. Llegué a El Calafate después de un par de días, el viento cambiada de dirección caprichosamente así que fueron días difíciles.

Visiblemente emocionado recordaba cuando estaba planeado el viaje, quería conocer El Perito Moreno, con sus blancos hielos milenarios. Deslumbra este magno glaciar y sus sonoros desprendimientos de hielo asombran, aturden… que lugar!

cicloturismo argentina condores en el chaltenCóndores en el Chalten | Argentina

Acampé en un refugio de viabilidad, en un hotel abandonado y a orillas del Lago del Toro, con la vista a lo lejos de las torres. Fueron tres jornadas duras con 10 kilogramos más de peso (víveres para 6 días), viento de frente y costado, fuerte, además de permanentes lloviznas. Casi extasiado emprendí mi acercamiento a uno de los sitios más famosos de Chile, Las Torres del Paine.

Después de ver cóndores, águilas, carpinteros, flamencos, zorros y zorrillos, incluso un puma solitario, avancé delicadamente y respetuoso de ese hermoso paraje. La romería de gentes del mundo casi atropella, se acercan así como yo casi hipnotizados por la imponencia del sitio, aunque cada uno con sus intenciones.

En un pequeño mirador al lado de la carretera antes de ingresar me senté a observar detenidamente, además de la sensación que produce un lugar así, reflexionaba en mis búsquedas. Recordaba los mejores momentos de mi viaje, que así como el ave reina, el agua y sus habitantes, el viento y su canción, los bosques y sus duendes y cada ser que habita la GEA, somos todo y uno al mismo tiempo.

Recordé que las respuestas no están en el exterior sino en mi interior, que el universo es vasto y majestuoso, y que no alcanzaremos a conocer la más mínima parte él. Que lo natural no puede ceder ante lo artificial. También que es ridículo querer atrapar cada instante de la vida en esas cajitas de retratar, pues cada uno es único, irrepetible, inmejorable. Después de un rato de contemplación con una tranquilidad pasmosa, me devolví…

cicloturismo chile paso fronterizoCerca a las Torres del Paine, donde hacia campamento | Chile

Algo sucedió en mí estoy seguro. Todo cambia diría la Voz de América, así como cambio yo en esta tierra lejana…”. Un par de días después sentí que mi viaje acabaría, el talón de Aquiles estaba sobre cargado, un esfuerzo más y todo hubiera terminado, así que hubo allí algo de magia !

Logré llegar al estrecho de Magallanes a Punta Arenas, a pocos días de Ushuaia. Mientras el dolor intenso pasaba creyendo que iba a ser algo pasajero me sentía satisfecho, tranquilo, disfrutando de ser, sin cámaras, ni bicicleta. Disfruto en casa de unos amigos del mar, también de cielos azules y nubes viajeras, incluso de la brisa que retumba en mi oídos.

Para concluir este relato, hoy camino desprevenido por la costanera, observando mi ritmo, avanzar ya no es tan importante, estoy imperturbable, feliz en la Patagonia.