Hace ya un par de años que conozco a Clara, mi novia ! Sin meternos en muchos detalles diré que ha sido una relación con subidas y bajadas, primero en la ciudad, pues nuestros primeros pedalazos los dimos en Medellín en La Fiesta de la Bici, otros en las montañas de Jardín Antioquia, un lugar excepcional para practicar ciclomontañismo.

DESPUÉS DE VARIOS MESES DE PENSARLO, POR FIN SALIMOS DE VIAJE EN NUESTRAS BICICLETAS. FUE UNA TRAVESÍA CORTA EN EL SUROESTE DE ANTIOQUIA, SIN EMBARGO, ESTUVO LLENA DE INSTANTES INOLVIDABLES. ERA EL PRIMER VIAJE DE CLARITA EN BICICLETA…

En julio de 2015 venia viajando con Pietro un amigo que apenas se iniciaba en el cicloturismo, llegando a Ventanas desde Riosucio, a unos 33 km de Jardín se nos apareció Clarita en una bicicleta que le había prestado semanas antes, sus mejillas estaban rojas pálidas, venía con un último aliento a nuestro encuentro, había salido a las 5:00 a.m., 7 horas después apareció ! Recuerdo empujarla 10 km al regreso…

cycle touring colombiaRío Piedras, Jericó, Antioquia

Ella está en gran medida detrás de las redes sociales de Pedaleando Alma, del arte gráfico y otras cosillas que son sus habilidades, es Publicista, de vez en cuando además, le endoso algún par de cicloturistas extranjeros que desean pasar por Jardín, pues generalmente nos buscan porque necesitan un poco de ayuda con rutas, contactos y otros temas relacionados.

Una de mis pasiones es evidentemente el cicloturismo y ella se ha visto permeada por ello, disfruta de mis anécdotas y abandonos permanentes cuando salgo de viaje…es chiste ! Meses atrás me mencionó su deseo de hacer un viaje corto, juntos y además acampando. Realmente no le puse mucha atención, pensé que se había entusiasmado con las aventuras propias o ajenas que compartimos y que realmente son inspiradoras.

Le ayudé a comprar una bicicleta el año pasado a través de nuestros amigos de Disandina una bella GIANT Talón, la adecuamos para viajar en bicicleta y le instalamos un portaequipajes. Hace unos 2 meses completamos su equipo de viaje con dos bellas alforjas Ortlieb que le regalé para su cumpleaños. Es decir, todo estaba dado para que ese viaje fuera una realidad.

Pues ese día llegó, hace un par de semanas diseñamos la ruta e hicimos todos los ajustes para que esa microaventura fuera inolvidable, distribuimos las cargas, revisamos las bicicletas y el equipo de campamento y salimos a pedalear. Iniciamos en Jardín y nos internamos en las montañas por Morro Amarillo, hablamos con campesinos, disfrutamos el bello paisaje del valle del río San Juan y de esta tierra cafetera, el fiambre fue en Buenos Aires, un encantador corregimiento de Andes. Llegando la tarde buscamos donde acampar, un poco más allá del Alto de La raya en la vía que va a Jericó.

Nos bañamos en el río Piedras, armamos la carpa en medio del estruendoso trinar de los Loros Frentirojos, encendimos la fogata y disfrutamos un deliciosa cena en medio de una noche estrellada. Al día siguiente luego de un frugal desayuno fuimos por ese valle a Jericó, allí almorzamos, compramos unos víveres y continuamos para el río Frío en Támesis donde hicimos esta vez nuestra casa temporal.

En la mañana Sacha y Luna alegraron el inicio del día, 2 perritas juguetonas del dueño de la finca que amablemente nos dejó acampar a orillas del río. El regreso fue por una carreterita única, llena de arboles y perdida en partes por la manigua, bajamos a Andes por Cañaveral y llegamos a Jardín felices. Ha sido el viaje más bello que he hecho en mi vida…dijo Clarita.